Archivo de la categoría: Comunicación

Hacia el ‘comentario total’

Os he contado alguna vez cómo me imagino a los señores de Facebook: inmersos en un bombardeo de ideas constante que decenas de programadores del más alto nivel convierten en realidad. Luego las ponen en marcha, algunas con más éxito que otras, y, venga, a jugar con el usuario.

Hoy, la compañía ha publicado en su blog para desarrolladores una inminente actualización de las opciones para comentarios que, entre otras cosas, permitirán al usuario incluir links, títulos o fotografías. Caminamos hacia el ‘comentario total’. En cada uno de ellos se podrán contar historias completas. No me imagino, la verdad, hasta dónde puede llegar esta nueva actualización (además de hacer interminable la lectura de determinadas entradas), pero si se orienta bien por parte de los medios podríamos estar ante una excelente manera de encajar la manida interacción con los lectores, que  podrían enriquecer, y mucho, cualquier información. Además, Facebook permite la posibilidad de que el administrador destaque este tipo de comentarios sobre el resto (irán en un fondo negro), los exporte o incluso pueda generar gráficos o estadísticas sobre un determinado debate. Estos comentarios van sobre un permalink (como las entradas individuales de los blogs), con los beneficios que supone para el posicionamiento en buscadores. Y la comodidad de los lectores, claro…

La nueva versión de los comentarios se pondrá en marcha el 29 de abril, de modo que (si no peta) me veo a muchos facebookeros preparando cada día una grande historia para insertar en los comentarios de los grandes periódicos.

Más: https://developers.facebook.com/blog/post/490

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¿Es esto el futuro? (Probando Storify I)

Casualmente encontré hace unos días Storify, una aplicación en fase beta que sirve para construir historias explotando las enormes posibilidades que actualmente brinda la web 2.0. Con un diseño minimalista y una interfaz muy intuitiva y sencilla, Storify consigue que puedas contar casi cualquier cosa apoyándote en enlaces, tweets, actualizaciones de Facebook, vídeos de Youtube o fotos en Flickr, por ejemplo. Ya ha recibido varios premios (entre ellos, el Accelerator que en 2007 se llevara Twitter) y se está convirtiendo sin duda en la gran novedad del año. A falta de pulir algunos detalles importantes (como la búsqueda dentro de las páginas de Facebook), esta beta está demostrando con creces lo que la aplicación puede dar de sí.
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Los onanistas de los 140 caracteres

Si los tuiteros domináramos el mundo no habría más guerras. Florecerían la Justicia y la Solidaridad. Los tuiteros somos adalides de la paz y la cultura, guardianes de la tecnología y jueces de la moralidad y la ética.

Los tuiteros puros somos los dueños de Tuíter, y por eso nos enfadamos cuando otros lo usan, a no ser que se unan a nuestros altruistas objetivos. Básicamente, no nos gusta que entren en nuestro preciado y selecto círculo, menos aún si lo que quieren es vendernos una idea o un producto. Despreciamos a aquellos que se apuntan ahora a Tuíter. Con todo lo que hemos hecho por su conservación y crecimiento, ahora llegan estos y se aprovechan…
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De perfil a página en dos clics

“Otra vez” – diréis- “nos viene Paco con lo mismo”. No os puedo decir que no. No puedo negarlo. Es mi guerra particular, pero creo que la tengo ganada, al fin, desde hace unos días.

La creación de perfiles personales de Facebook para entes que no son personas, ya lo sabemos, es ilícita. O mejor: no se ajusta a las normas de la red social. Negocios, partidos políticos, páginas web, marcas… atentan contra las cláusulas que ellos mismos han aceptado, así como contra la privacidad de sus ‘amigos’ cuando utilizan los perfiles en lugar de las páginas, una práctica que, además, dice muy poco sobre sus principios, ahora que está tan de moda la RSC, o sobre sus conocimientos, que no sé si es peor.
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Bye bye, web

Siempre imagino las oficinas centrales de Facebook como un hervidero permanente de ideas. Montones de tipos tecleando código a destajo, y otros montones de tipos reunidos permanentemente, con otros tipos y consigo mismos, para compartir legiones de nuevas ideas. Reuniones eternas y ruidosas en las que escuchan, analizan, aprueban y desarrollan grandes proyectos. A un servidor, que siempre tiene alguna estupendísima (entiéndanse la ironía) idea dando vueltas en su cabeza, le encantaría estar allí, aunque fuera un solo día, para verlos en vivo. También os digo que, ya que estoy allí, buscaría a Zuckerberg para pedirle que ponga de patitas en la calle al tipo que inventó la nueva presentación de fotografías (ese horroroso fondo negro…).

A lo que iba: Facebook está en permanente evolución. Algo imprescindible para cualquier compañía tecnológica que se precie y que exige a los usuarios un trabajo de actualización igual de permanente. Ahora le ha llegado el turno a las páginas de Facebook con la incorporación de las pestañas iframe, una novedad que multiplica por mil las posibilidades que ya tenía la red social. Hasta ahora, las páginas de empresa (organismos, instituciones…) facilitaban ciertas opciones de personalización a través de la aplicación de Fbml estático. Se podían hacer cosas curiosas que mejoraban considerablemente la experiencia del usuario en nuestra página, pero también tenía muchas limitaciones técnicas. Con las nuevas pestañas iframe, Facebook abre la puerta a posibilidades casi ilimitadas.

Dicho así, a lo bruto, un iframe permite insertar una web dentro de otra web. Lo que ha hecho Facebook ha sido permitir que el administrador de la página pueda, por ejemplo, colocar en una pestaña toda su web corporativa para que los usuarios puedan navegar o hacer un pedido sin necesidad de moverse de su adorada red social. La idea es de lo más lógico: Si tus clientes o tu público están allí, debes estar con ellos. Y cuanto más tiempo, mejor.

Un sencillo gráfico que resume las diferencias entre las pestañas fbml y las iframe

El 70 por ciento de los internautas españoles forma parte de una red social (la inmensa mayoría, de Facebook). De ellos, el 60 por ciento se da al menos un paseo diario por su perfil. Resulta evidente que todo aquel que tenga algo que decir, debe hacerlo en Facebook, si es que de verdad quiere conectar con su público, y que está empezando a ser absurdo decirlo en cualquier otro sitio. Mi impresión es que con las pestañas iframe, Facebook (y todos los que lo seguirán) mete una bala en la recámara de los sitios web tal y como los conocemos hasta ahora. ‘Bye bye, web’, que diría el gran Miguel Ríos: si cada vez tenían menos sentido, definitivamente se acerca su final.

Queda por ver qué pasará cuando estos tipos, idea tras idea, reunión tras reunión, consigan que no necesitemos salir de Facebook ni para ir al baño. Miedo me da.


… buen comunicador será

Mosqueados con el mosquito andan algunos compañeros de profesión. Es normal cuando uno siente que se duda sobre su trabajo. Vaya por delante que no es esa mi intención, y que tan solo trato de poner sobre el tapete en qué punto se encuentra el periodismo hoy y cuáles pueden ser sus caminos para mañana.  No lo he inventado, no es cosa mía: el periodismo pierde credibilidad a borbotones, se muere poco a poco, porque la credibilidad es su sangre, de modo que solo un cambio sustancial en el fondo y en la forma logrará recuperar sus constantes vitales. Mientras tanto, he mantenido en varias entradas del blog, el periodismo ciudadano va tomando fuerza como alternativa para un determinado público que, descreído de los medios tradicionales, busca en estas nuevas fuentes de información lo que no encuentra en los periódicos, aun a riesgo de recibir igualmente una información sesgada o poco fiable. Ni quiero ni puedo, porque no soy nadie, dar lecciones a nadie de cómo hacer periodismo. Tengo, por supuesto, mi propia idea al respecto, pero es solo mía y no pretendo imponerla ni darla por la única buena, aunque sí la ejerceré. Siempre que pueda.

Dicho esto, ha habido un argumento en particular que ha llamado mi atención. El susodicho viene a proponer que un servidor no puede (o no tiene ‘autoridad’, mejor dicho) hablar de objetividad o integridad en el ejercicio del periodismo cuando trabaja en el ámbito de la comunicación, presuponiendo por tanto que esta actividad implica la subjetividad (más otras presunciones que no voy a presuponer). Llevaba tiempo pensando en escribir una entrada acerca del papel del periodista que se dedica a la comunicación (he de decir que hace unos cuatro años que no trabajo en este ámbito) y de algunos de los vicios que, en mi opinión, hacen posible que existan argumentos como el que he descrito aquí arriba.

Para empezar, una obviedad: el periodista que hace comunicación no hace periodismo, sino comunicación. De perogrullo, sí, pero hay que insistir en que son dos funciones muy distintas y, por tanto, trabajan con métodos muy distintos. Primero, porque el destinatario de la comunicación (también aquí está imponiendo grandes cambios el universo 2.o) son precisamente los propios medios: los periodistas. Segundo, porque en comunicación se emite la información de una sola fuente. Tercero, porque la responsabilidad social del periodista es muy superior. Hasta aquí, las diferencias esenciales, porque luego no debe ser tan distinto.

El ‘jefe de prensa’ es en sí mismo una fuente de información, y tiene, como el periodista, la obligación de contar la verdad. Es muy común, sin embargo, que su trabajo sea más bien lidiar con (a) los periodistas para ocultar la verdad, que colaborar con ellos para mostrarla. Se podría escribir mucho sobre esto, pero baste con decir que no debería ser así.

He trabajado cinco intensos años en comunicación corporativa, y llevo casi catorce relacionándome de una forma u otra con gabinetes de prensa, así que he visto casi de todo: estrategias de silencio o de compra de silencios, o argumentos para vender la moto; he visto mentiras, y también medias verdades… Sin embargo, como receptor, primero; emisor, después, o como analista, ahora, he comprobado que lo que de verdad funciona en comunicación es la noticia. Una información que tenga interés, sea verdadera y cuente con la máxima objetividad tiene un gran valor por sí misma. Si esta conducta se repite habitualmente, se genera confianza en el periodista y en el medio. Saben que no se la vas a colar porque te has ganado una credibilidad, de modo que no cuestionan cada cosa que comuniques.

Puede que no podamos controlar el interés de la información que damos de nuestra empresa, producto o institución (vaaale, reconozco que la mayoría de las veces el interés cae por debajo de cero. También se le puede echar imaginación, ojo), pero siempre podemos garantizar que la información sea real y objetiva, teniendo en cuenta siempre, como dije al principio, que emitimos la información de una sola fuente.

Es posible que el del periodista que hace comunicación sea un trabajo de periodismo a medias, incompleto, amputado… Es posible que haya quien piense que se trata de un trabajo meramente publicitario, donde cabe todo. Yo creo que no. Creo que se puede, también, tratar de no ser sesgado cuando se hace comunicación. Creo que es cuestión de actitud, y que además termina esta actitud termina dando mejores resultados. Como en todo, cada maestrillo tendrá su librillo. Este es el mío.


Ofertas, la razón definitiva para estar en Facebook

Hace unos días os mostraba las bondades de tener una página de empresa (producto, marca, servicio, partido político, web…) en Facebook frente a -lo que creo- la mala práctica de abrir perfiles personales para lo que no son personas. Desde ayer tenemos una razón más, en fase beta y cuyas posibilidades están por ver, pero que apunta muy buenas maneras y enormes posibilidades para los negocios locales. La maquinaria de Facebook no para y acaba de lanzar el servicio de Ofertas, una manera única de convertir a los fans virtuales en visitantes reales de los establecimientos.

La red social más usada en el mundo consigue llevar la vida virtual al mundo real de una forma tan simple como efectiva. La oferta de toda la vida se hace social por obra y gracia de este nuevo servicio que combina las posibilidades de los nuevos dispositivos móviles, que ya tiene prácticamente todo el mundo, con los Lugares y Páginas de Facebook. Su funcionamiento es muy sencillo, como veréis, y aunque por ahora sólo algunas grandes empresas pueden presentar ofertas, el servicio estará disponible para todos. Para colmo es gratuito (por el momento).

Imaginaos de viaje (placer o negocios) en Madrid, paseando por Callao a las cuatro de la tarde, después de un buen plato de callos y un sueño de esos que tumban. ¡Un café, por Dios! Sacáis el Iphone, abrís la aplicación de Facebook, indicáis vuestra posición y… voilá: se os presenta toda una colección de ofertas, entre ellas, por ejemplo, un delicioso café gratis en Starbucks (es en serio, lo dan por la cara hasta el 28 de febrero -eso sí, es el pequeñito-).

Y entonces aparece el boca a boca. En vuestro muro los amigos leerán que os habéis beneficiado de la oferta, visitarán la página de Starbucks, clicarán en Me gusta, buscarán el establecimiento, tomarán la oferta… y vuelta a empezar. Una excelente combinación entre lo hiperlocal y la viralidad propia de las redes sociales que favorecerá muy especialmente a los nuevos negocios o a aquellos que no terminan de ser conocidos.

Facebook ofrece cuatro formatos diferentes de ofertas: personales, de fidelización (el establecimiento recompensará al usuario según el número de visitas al mismo), para amigos (descuentos y regalos para grupos) y, por último, las donaciones, que consisten en sustituir el regalo o descuento al cliente por la entrega de una cantidad de dinero a obras benéficas por parte de la empresa y que sin duda constituyen un formato ideal para compañías que quieran reforzar su imagen social.

El tiempo determinará el éxito o fracaso del nuevo servicio, pero os adelanto ya que tiene todas las papeletas para terminar haciendo de Facebook, si no lo era ya, un instrumento esencial para cualquier negocio. Ya no va a ser cosa de cocacolas o beemeuves. Definitivamente, si quieres ser, tendrás que estar en Facebook.

Más información:

http://www.facebook.com/deals/business/

http://ads.ak.facebook.com/ads/FacebookAds/EMEA_deals_businesses_ES.pdf