Archivo mensual: octubre 2010

No me asusta el fin del mundo

Ya se sequen los ríos

y el pez se agite retorciéndose sobre el suelo cuarteado.

Ya se quiebren los árboles, caigan sobre el suelo con estruendo. Se tuerza el arbusto y se ennegrezca. La verde hierba amarillee y la flor se pudra.

Y el ciervo, hambriento, se tambalee, y el caballo se desplome, babeando,

y el leñador abra la boca y gima. La recolectora llora por la tierra seca en su mano seca. Arrodillada.

Ya se rompa el mar y engulla la ola la costa y el barco y el asfalto. Ya derrumbe plataformas y tiña la playa. Y el anade, negro e inmóvil, mastique el aceite viscoso.

Ya tiemblen los cimientos del edificio y se derrumbe sobre la multitud que se pisotea asustada, que alza los brazos esperando un milagro que no llega.
Ya grite el niño abrazado a su muñeco antes de que las piedras lo alcancen y lo aplasten.

Ya se desplome la montaña y arrastre la vida con sus lodos. Ya se lleve las casas, y el ganado y la huerta.

Ya se abra el suelo y escupa fuego y lava. Cenizas. Y precipite el final.

Nada me causa daño.

Porque no sé llorar desde entonces. Porque hace un millón de días que te fuiste y aún te echo de menos. No estás, papá, no puedo tocarte. No puedo hablarte, no te huelo.

No te oigo.

Ya no te veo.

Anuncios

Perros de pelea

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

(Antonio Machado)

Disfruto estando en medio. Será la indolencia, quizás escarmiento, pero no me  siento vinculado a ninguna idea política. Hay quien me llama rojazo y quien me dice facha. Y yo, en medio, me río.

Tampoco me gusta estar al mismo nivel. Subo o bajo por igual, aunque siempre en medio, a contemplar impertérrito y divertido la lucha política. Arriba y abajo se gana perspectiva y uno se ríe más. De la manipulación y el cinismo. De la mentira. Del servilismo. Del pasotismo. Pero, sobre todo, disfruto observando el debate absurdo de la militancia, real o sentimental. De sus inacabables tragaderas y de su subjetividad más absoluta. A veces me indigna, todo hay que decirlo, aunque entiendo que la pasión ciega y que, probablemente, yo sea el más irrisorio de todos por no sentirla.

Tampoco es que sea un témpano de hielo, oigan, pero sí trato de permanecer lo más cerca posible de la objetividad. Deformación profesional, aunque ya no se lleve.

Sin embargo, últimamente ando preocupado. Casi asustado porque descubro con estupor que siguen existiendo aquellas dos españas que nos llevaron a tan malos puertos. Y me da miedo.

Los gritos a Zapatero en pleno homenaje a los militares fallecidos, el 12 de octubre, la asombrosa capacidad de Intereconomía para hacer titulares antisocialistas, el acérrimo odio que desprenden los peperos andaluces contra Griñán, o el de los socialistas onubenses contra Perico… Me dan miedo y pena. Miedo, porque ignoro hasta dónde podríamos llegar; pena, porque se demuestra que en sesenta y pico años no hemos avanzado lo más mínimo.

Lo más sangrante de todo es que es a los propios políticos a quienes tenemos que dar las gracias. Son ellos los que arrojan a los lobos, ahgrrrrrr, la carnaza que ellos mismos fabrican. Como en una pelea de perros, aplauden y contemplan sin rubor los mordiscos y la sangre, porque pueden ganar un par de votos. Les merece la pena.

España se parte en dos, por el bolsillo y las ideas, como siempre. El radicalismo es el pan nuestro de cada día. El insulto, la ofensa personal. Como entonces, pero multiplicado por cienmiles porque ahora hay internet y hay redes sociales y hay televisión. Y llega más, y a más gente. Alentando están los políticos con sus brazos mediáticos.

Y mientras, el espíritu crítico y la mesura se marchan, cabizbajos. Cuando la cosa se tuerce siempre son los primeros a los que echan. Una lástima, porque son los únicos que nos salvan de liarnos a martillazos.


Sin palabras

Hoy sólo me hago eco de un post de lahuelvacateta que dice más o menos lo que yo quería decir. Y si ya está escrito, pa qué molestarme.

http://lahuelvacateta.wordpress.com/2010/10/01/huelva-y-los-pge-para-2011-la-historia-de-siempre/

Qué clase política más lamentable tenemos en esta provincia.